Hechizos para el Equinoccio de Otoño

 La llegada del otoño invita a la reflexión. Da la bienvenida a la nueva estación con unos fáciles rituales mágicos que conseguirán ponerte en sintonía con los ritmos de la Naturaleza, te purificarán, te ayudarán a superar los bloqueos energéticos y te permitirán prepararte para el invierno. Un reportaje de Barbára Shutton
Con el equinoccio otoñal se presenta otra nueva oportunidad de sincronizar nuestras vidas con los ritmos de la Naturaleza. El 21 de septiembre marca el final del verano, la estación de la plenitud, por lo que, a partir de ahora, y hasta el solsticio de invierno, los días serán más cortos. La luz comienza su viaje de regreso a la oscuridad. Pero esta fecha es también el inicio de una segunda cosecha para muchos productos de la Tierra. De ahí que desde la Antigüedad los pueblos agrícolas hayan multiplicado los rituales en torno a ella para darle la bienvenida y atraer una nueva prosperidad. Las fiestas populares más célebres de esta época son quizá las de la vendimia. Aún hoy en numerosos lugares se comienza bendiciendo los frutos y agradeciendo a Dios la cosecha de la uva. Se dice que los druidas llamaban a este día Mea’n Fo’mhair, honraban a la deidad del bosque y ofrecían libaciones de sidra y vino a los árboles. La religión wiccana moderna ha bautizado el equinoccio de otoño con el nombre de Mabon, dios galés del vino. La recogida de cereales como el trigo, el maíz y el arroz ha también sido objeto de ciertas costumbres mágicas. La más extendida consiste en fabricar con los últimos haces de espigas o de gavillas de maíz y de arroz unos muñecos –hembra y macho– y llevarlos a la casa donde, colgados del techo de la cocina, servirán de talismanes de la suerte para la próxima temporada. Es una tradición que sigue observándose en la Europa anglosajona, donde se adorna el hogar con espigas secas y maíz coloreado.
En la sociedad actual, donde acostumbramos a obtener la comida en un supermercado, estos elementos siguen recordando a los ciudadanos que los alimentos proceden de la tierra. Y que la Naturaleza sigue su curso, aunque nosotros solo notemos ese peregrinaje estacional por los días de vacaciones. En algunos puntos del planeta el equinoccio de otoño cobra dimensiones de fiesta nacional. Es el caso de Japón, donde el 23 de septiembre se celebra el Higan No Chu-Nichi, fecha en la que se visita los cementerios para honrar a los antepasados llevándoles flores y dulces de arroz y de soja. La costumbre tiene su origen en la creencia de que ese día las almas de los difuntos pueden cruzar con más facilidad los ríos que separan los dos mundos y estar con sus familias por un breve tiempo. Asimismo, en China para atraer la suerte durante estos meses tienen la costumbre de celebrar la primera Luna llena de otoño contemplando nuestro satélite, escuchando música y comiendo una “torta lunar” redonda que representa la unión familiar. Son prácticas sencillas que añaden algo de magia a nuestras vidas y nos hacen recuperar el sabor de la Naturaleza. Aquí tienes algunas muy sencillas que tú puedes realizar en tu hogar para asegurarte un otoño abundante en salud, amor, dinero y felicidad.
 Altar de otoño para el bienestar En un lugar tranquilo de tu casa extiende sobre una pequeña mesa una tela de color tierra o uva. Pon sobre ella un cuenco que contenga hojas de roble (curación), bellotas (longevidad), avellanas (reconciliación y felicidad en el amor), ramitas de pino (dinero) o ciprés (protección) y unas granadas (poderes psíquicos y sabiduría). Junto a ellas pon una copa con vino blanco (alegría) y enciende una vela marrón o hecha de miel (abundancia material). Enciende una ramita de incienso de pino, de ciprés o de enebro, todos ellos protectores. Activa el altar, es decir, enciende velas y el incienso los días de la Luna creciente (del 21 al 28 de septiembre). Luego, una vez a la semana durante todos los meses de otoño.
Mientras esté activado siéntate como mínimo diez minutos frente a él. Relaja tu respiración y visualiza todo aquello cuanto desees conseguir, desde el encuentro con un alma gemela o la reconciliación con un amor del pasado hasta la venta de una casa o la llegada de un nuevo trabajo. Es preciso que tu imaginación sea muy vívida. Si quieres potenciar el hechizo escribe en un papel tu anhelo, dóblalo en siete partes y déjalo en el altar dentro del cuenco. Cuando desees desactivarlo extingue la llama de las velas con un apagador o con tus propios dedos. No soples, pues la energía acumulada se iría con el viento.
Transformación completa El otoño es también una época muy propicia para reflexionar sobre el principio y el final de todo. Recuerda que el apego al pasado impide la llegada de lo nuevo. No tengas miedo al cambio. Si deseas liberarte de preocupaciones y ver transformada tu vida, realiza este sencillo ritual. Escribe en una hoja blanca, no muy grande, todo cuanto desearías transformar en tu vida. Dibuja símbolos que representen tus sueños junto a cada línea. Luego, acude en un día otoñal en el que sople viento a un lugar elevado, a ser posible una colina o una montaña. Permanece de pie ante el aire, respira y piensa cómo penetra el viento en tu mente y te ayuda a conseguir tus propósitos. Luego siéntate y contempla el cielo mientras imaginas que bebes con los ojos el color azul. Si hay nubes en el firmamento, sigue su curso con la mirada al mismo tiempo que inspiras y espiras lentamente. Escucha el latido de tu corazón. Por último, ponte de pie y entrega tu hoja al viento a la vez que visualizas con todas tus fuerzas tus cambios. Si la brisa se lleva el papel rápidamente, tus deseos se cumplirán pronto. Si el folio cae junto a ti, inténtalo de nuevo. Tres tentativas fallidas significan que tendrás que poner mucho de tu parte para cambiar las cosas. Busca entonces un guía o un maestro que te ayude.
 
Libérate de bloqueos energéticos Llena la bañera con agua caliente y pon un cuarto de kilo de sal marina en ella, junto con unas gotas de aceite de almendras. Enciende una vela plateada, entra en el agua y relájate. Siente cómo la sal limpia todos los pensamientos y las actitudes negativas de los que deseas deshacerte. Visualiza tus defectos o aquellos comportamientos que te crean problemas en tu vida cotidiana como si fueran una enfermedad de la que te liberas. Respira profundamente. Realiza el ejercicio como mínimo durante diez minutos. Luego quita el tapón de la bañera y observa cómo se marcha el agua y con ella todo lo que suponía una carga mental o física para ti. Cuando la bañera se haya vaciado por completo toma una ducha de agua templada o fresca. Sécate y apaga la vela. Puedes repetir este ritual a diario durante los días que haya Luna creciente (este año, del 21 al 28 de septiembre).
Hechizo para ganar dinero El día 21 de septiembre es el primero de Luna creciente. Aprovecha este atardecer o cualquiera de los siete siguientes para atraer ingresos extras a tu vida. Para ello coloca un plato hondo o una fuente con agua en tu ventana o terraza e intenta que un rayo de luz lunar se refleje en él o que, al menos, quede expuesto a su influjo. Pon una moneda o una joya de plata en el recipiente. Luego sumerge las manos en el agua mientras te concentras en tu necesidad de riqueza. A continuación deja que las manos se sequen solas. La tradición asegura que en los veintiocho días siguientes recibirás dinero de una fuente inesperada. Otra fórmula para potenciar el hechizo consiste en ponerte anillos y pulseras de plata y sumergir las manos en una fuente, un lago o un río.
Lazos de amor Si aún no tienes pareja y deseas cautivar al amor o has perdido a tu media naranja y deseas recuperarla, practica el siguiente hechizo. Compra tres cordeles muy finos de varios colores. Haz con ellos un nudo muy fuerte, al mismo tiempo que visualizas la llegada del amor o de la persona que ya quieres. Luego trenza las tres cuerdas sin dejar de pensar en tu necesidad de amor y finaliza con otro nudo. Después, con la trenza haz siete nudos sobre sí misma. Lleva este talismán cerca de tu corazón hasta que encuentres a la persona idónea. Cuando aparezca quema el amuleto y esparce sus cenizas en un río. Si ya tienes pareja y deseas que vuestra felicidad no se interrumpa, toma una prenda de vestir que le pertenezca y anúdala fuertemente con una tuya. Guárdalas en el fondo de un armario donde nadie pueda verlas.
Rentabiliza tu caudal espiritual  El otoño simboliza la madurez del año y, por eso, es el momento idóneo para reflexionar sobre los logros espirituales. ¿Hemos conseguido mejorar como personas? ¿Hemos dejado de sentirnos ofendidos por cualquier cosa o de pensar mal de nuestro prójimo a las primeras de cambio? Ha llegado la hora de que tomes contacto con tu energía espiritual. Aunque el ritual para conseguirlo se puede hacer en el suelo de tu casa, será mejor si encuentras un lugar en plena Naturaleza. Elige una postura cómoda y visualiza tu espíritu como si fuera el de un niño. Habla con él y pídele que entre en contacto contigo. Mientras lo haces, procura sentir el latido de tu corazón al tiempo que notas cómo la energía de la Tierra penetra en tu interior. Respira profundamente. Repasa mentalmente los comportamientos negativos que te gustaría eliminar de tu vida y las facetas positivas que te gustaría potenciar. Luego pide a tu espíritu/niño que te ayude a conseguir tus metas en esta nueva etapa y que te recuerde tu objetivo al menos una vez al día. Practica este ejercicio durante diez minutos. Por último, en tu habitación, pon un plato con un puñado de tierra. Las vibraciones positivas de este elemento te ayudarán a materializar tus deseos de evolución espiritual.
TRADICIONES PERDIDAS A lo largo de la historia han sido muchas las culturas que han practicado este tipo de rituales de otoño. – Los druidas recogían manzanas frescas que acumulaban junto a los dólmenes y a los túmulos funerarios para honrar a sus antepasados y para dar gracias por la cosecha. – En Irlanda solía hacerse con el último haz de espigas una figura que representaba a la Madre Tierra y se guardaba, como talismán, rodeada de semillas en el hueco de un árbol hasta el siguiente equinoccio de otoño, cuando era quemada y sustituida por una nueva. – Se consideraba que vestirse con los colores del otoño traía buena suerte y protección en esta época. También pisar uva y participar en la vendimia, hacer coronas de hojas, construir muñecas con mazorcas de maíz o amuletos en forma de cuernos, símbolos de la abundancia. – En la antigua Grecia las sibilas comían frutos como la granada, símbolo de la diosa griega Perséfone, quien en otoño fue raptada por Hades. Se perseguía así potenciar los poderes psíquicos y la capacidad de adivinación. – En la tradición popular y pagana esta fecha se celebraba también bajo los nombres de Cosecha del Vino, Cornucopia o Fiesta de Avalon.
PODER DE CONCENTRACIÓN Cualquiera de estos hechizos requiere un mínimo poder de concentración para que su magia se produzca. Llevarlos a cabo con la mente puesta en otras cosas, con ansiedad o nerviosismo, no servirá de mucho. Por eso te proponemos desarrollar tu concentración con este sencillo ejercicio. Por la noche, cuando no haya ruido y puedas encontrar un lugar en tu casa para estar solo a oscuras, enciende una vela blanca y siéntate frente a ella. Relaja tu cuerpo y presta atención a tu respiración mientras contemplas la vela. Si logras enfocar la llama sin que ningún pensamiento te distraiga al menos durante treinta segundos, quiere decir que el poder de la magia ha empezado a arraigar en ti y estás en la senda.
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