Litha o solsticio de verano

Litha es el día más largo del año, la luz y la vida son abundantes. Se celebra el 21-22 de Junio en el Hemisferio Norte. Según antiguas tradiciones, es la época en que es más fácil comunicarse con las hadas y los espíritus de la naturaleza.

La celebración del solsticio de verano proviene de tiempos anteriores al cristianismo. En esos tiempos la gente creía que las plantas que florecían o germinaban en dicho solsticio tenían más poderes curativos y sanadores de lo habitual, razón por la cual solían recolectarlas en dicha noche. Se encendían hogueras para protegerse de espíritus malignos, los cuales supuestamente vagaban libremente cuando el sol se ponía por el sur. En años posteriores, las brujas utilizaron ese día para remarcar una fecha que supuestamente tenía una gran carga mágica.

En tiempos ancestrales se le daba la bienvenida a Litha con grandes celebraciones en donde el exceso de comida y bebida era lo común. Se organizaban torneos de lucha cuerpo a cuerpo en donde sólo el ganador quedaba vivo mientras los observadores aplaudían y vitoreaban. Prendían grandes fogatas y hacian competencias de salto sobre ellas, ganaba quien terminaba vivo, por lo general los otros contrincantes terminaban quemados. Esto les puede dar un ejemplo de los excesos que Litha trae consigo.

La Iglesia Católica, como lo hizo con otras celebraciones antiguas, quiso opacar esta designando el 24 de Junio como el Día de San Juan. Sin embargo el día de San Juan se sigue celebrando en muchas partes del mundo al estilo antiguo: con grandes fiestas y excesos.

Durante esta etapa del año la línea que separa nuestro mundo de otros mundos adquiere su mínimo espesor (esto ocurre sólo dos veces en el año, la otra oportunidad será en Samhain – Halloween-). Por lo que es muy fácil traspasar el límite (de ambos lados). Hay leyendas que dicen que ante el exceso de luz solar los entes de la oscuridad no se sienten cómodos y entonces deciden apoderarse de cuerpos humanos para impulsarlos a usar su exceso de energía en actividades alejadas de la Luz. Esto también convierte a Litha en un tiempo muy celebrado por las sectas que adoran la Oscuridad.

Así como en Beltane es momento de sembrar, en Litha tenemos que cuidar lo que sembramos pues la planta está brotando de la tierra. Tenemos que abonarla, regarla y por sobre todo quitarle las malas hierbas que no la dejarían crecer. Litha es definitivamente un tiempo de sacrificios. Nos sacrificamos por nuestra esperanza de que la cosecha será abundante. No hay seguridad de que lo sea y quizas muchas dudas nos confundan, pero tenemos fé de que sí habrá abundancia y cosecharemos lo que sembramos.

El otro punto positivo de Litha es que durante este período, los frutos de la naturaleza también se sobrecargan de energía por lo tanto nos ofrecerán todo su poder energético y curativo. Lo malo de Litha no es el exceso de energía sino el saber como canalizarla. Litha es también un período para curaciones.

TEMAS: Tiempo de máxima vitalidad y nuevo acercamiento hacia la oscuridad. La energía masculina explosiva está en su culminación, tanto como el sol tiene la máxima fuerza en el día más largo. Su energía garantiza que la futura cosecha crezca y madure.

MITOLOGÍA: En unión amorosa, propio del elemento agua, el Dios Sol y la Diosa Litha viven su unión creadora en plenitud para girar la rueda del año y dar vida y abundancia a la tierra. El le da toda su fuerza vital, Ella está encinta, lleva en su vientre la futura cosecha.

COMIDAS DE LITHA:
Frutas frescas de jardines.

HIERBAS DE LITHA:
Mugwort, Rosa, Roble, Lavanda.

INCIENSOS DE LITHA:
Limón, Pino, Rosa.

MADERA QUEMADA DE LITHA:
Roble.

ACTIVIDADES DE LITHA:
Es el momento ideal para reafirmar tus votos con el Dios y la Diosa o tu dedicación en seguir las viejas tradiciones

Simbólicamente hablando y de acuerdo con la creencia wiccana, Litha (nombre otorgado al solsticio de verano) es la época en la que el Dios reina en la naturaleza. Es el día más largo del año, a partir de ahora los días serán más largos que las noches y la luz reina sobre las tinieblas. La tierra está inundada de fertilidad.

Las flores y los frutos colman de energía a la naturaleza, que se prepara para la cosecha.

Marca la llegada del verano con toda la fuerza del Dios, es un momento de alegría.
Los espíritus de la naturaleza están muy activos por el cambio de estación.
Es un momento adecuado para retomar los proyectos que se han dejado pendientes.

En la mayoría de las culturas antiguas se celebraban festivales conmemorativos de los solsticios. En el solsticio de verano en diciembre (invierno en el hemisferio norte), se celebraba el regreso del Sol, en especial en las culturas romana y celta: a partir de esta fecha, los días empezaban a alargarse, y esto se asociaba a un triunfo del Sol sobre las tinieblas, que se celebraba encendiendo fogatas en las cimas de las montañas, a lo largo de los riachuelos, en la mitad de las calles y al frente de las casas.

Posteriormente, la Iglesia Católica decidió situar en una fecha cercana, el 25 de diciembre, la Natividad de Jesucristo, dándole el mismo carácter simbólico de renacer de la esperanza y la luz en el mundo y tratando así de solapar al mismo tiempo la festividad pagana previa.

Se puede decir que todo empezó hace cerca de 5 mil años, cuando nuestros antepasados, amigos de observar las estrellas, se dieron cuenta que en determinada época del año el Sol se mueve desde una posición perpendicular sobre el Trópico de Capricornio, hasta una posición perpendicular sobre el trópico de Cáncer.

Y es así como la Diosa es honrada con las fases de la luna, así también lo es el Dios con ciertas fases del sol.

“El Sol está en su cenit,
es la época de celebrar el solsticio.
Gracias te doy, Diosa-Dios del Verano.
Gracias te doy por la abundancia prometida.
Gracias te doy por la energía de
la Tierra.
Gracias te doy por la lluvia que baña los campos.
Gracias te doy por los nacimientos.
Gracias te doy por las plantas de los montes.
Gracias te doy por los rayos benéficos del Sol.
Gracias te doy por la abundancia que nuestra es”

Bendiciones a todas y recordando que existen muchas ceremonias, celebraciones y momentos para recordar que este momento en donde el sol se acerca a este hemisferio marca un punto importante para honrar y agradecer.

Es tiempo de expansión, armonía, agradecimiento y dar desinteresadamente, como el Solcito lo hace.

Esta es la época propicia para formular deseos, es un momento mágico. Haz tu lista de deseos, sé clara y precisa al formularlos, escríbelos en un papel y consérva la lista hasta el próximo solsticio de verano, si tienes la lista del año pasado es momento de quemarla.

Como significado esencial , marca el fin de oscuridad, de la esterilidad, todo renovación y abundancia, amor y fertilidad, esta época es llamada el matrimonio del sol y la luna.

Muchas son las Diosas invocadas en esta celebración, Lita, que simbolizan la abundancia y fertilidad, el poder , y el orden . Cerridwen que con su caldero de renacimiento no ayuda a armonizar los “ingredientes” de nuestras vidas: Ishtar, Afrodita, Yemanya diosa de la protección, compasión, lo nutricio , de la belleza, Silvia Selowsky , expresa “Yemanya te recuerda la felicidad y la alegria de ser mujer, la importancia de vivir conectada entre lo interno y lo externo, entre tu consciencia y te inconsciente. Entre tu lado externo, profesional, social, más masculino y los anhelos profundos de tu ser interno místico y mas femenino” Yemanya te llama a celebrar la delicadeza, la bondad, la entrega el reconocimiento a tu interior”

De la misma manera Vicki Noble expresa en la Colgada: “Vuélcate hacia ti misma, cede, espera y observa lo que sucede. Probablemente tu ego teme perder el control, quizás tu mente quiera interferir. Necesitas calmarla y escuchar a tu corazón. Encuentra tu femenino, permite que aflore lo irracional, permite que la Luna mantenga su poder, respira profundamente La Diosa interior quiere hablar contigo”

Amy Marashinsky, en su oráculo de la Diosa, nos dice que Yemanya, para indicarnos que es momento de rendirse, “Rendirse no significa abandonar o darse por vencido, significa poner el problema en manos de otro, pedir ayuda para poder hacer lo que quieras hacer… El acto de rendición es un acato de apertura y confianza: cuando nos abrimos y confiamos, permitimos que la energía de la diosa opere en nosotros.

Ven con tus preocupaciones
Ven con tus aflicciones
Ven cuando la vida sea alegre
Ven cuando la vida te pese
Ven cuando lleves demasiadas cargas
Ven cuando casi no quede nada de ti
Ven cuado estes agotada
Ven cuando quieras renovarte
Pero, cuando vengas,
Lo unico que te pido
Es que te sometas a mi,
A la madre océano,
Mi acuoso vientre te espera
Para albergarte, para nutrirte,
Para darte a luz de nuevo
Cuando te abandones
Y me lo entregue todo a mi.

Por ello en este Solsticio, pidamos a la Diosa toda la ayuda, rindámonos a su poder para lograr todo aquello que necesitamos para nuestra evolución.

Feliz Solsticio!!!

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